La autora aborda las transformaciones actuales del lazo social marcado por el desarraigo, la cuantificación y la estadística en la configuración de la experiencia individual, así como por el control social inherente a la era de la información. Aporta una lectura novedosa del planteo de Lacan respecto al lazo social.
La autora aborda el lazo social a partir de considerar a la segregación como una condición inherente a cualquier lazo posible. A partir de la serie “Todo un Hombre” reflexiona sobre la caída del Padre y la necesidad de una política del síntoma que considere la singularidad de cada sujeto.
Esta jugosa entrevista es un anticipo de lo que vamos a debatir respecto a los jóvenes de nuestro tiempo. Recorren el texto problemáticas como: la segregación y su contra cara, los modos actuales de aglutinamiento; las consecuencias del declive del padre; el trou (agujero) de lo traumático que transportan especialmente los jóvenes, en tanto es en ellos donde se manifiesta con mayor violencia la incompatibilidad del lenguaje y el goce. Además, el entrevistado nos presenta lo que para él constituye la apuesta de los psicoanalistas en la práctica con jóvenes: mediante la transferencia, hacer hablar el goce autista, forzar hasta que el goce pueda hablar, para transformar ese malestar en síntoma.
Hitler elevaba su voz en estallidos que humillaban y horadaba la falla en quien se sentía subyugado con la muestra de poder.
